En la entrada pasada hablé de un concierto y os anuncié que iba a asistir al de Bunbury. Me veo obligada a hablar de este concierto, seguramente es el mejor concierto al que he ido.
Se puede decir que este hombre es un showman. En todo el concierto no deja de sorprenderte y no hay nada como verlo actuar en la ciudad que le vio nacer, ahí no es "extranjero" como dice en una de sus canciones. Fue un concierto diferente a los habituales, no estaba la gente agolpada en la parte baja del escenario, sino que todo el pabellón estaba repleto de butacas donde ver el concierto. Resultó extraño al principio, pero el publico aún aguantó 3 o 4 canciones antes de levantarse, cantar y saltar.
En el principio del concierto presentó canciones de su nuevo disco que son más suaves, pero pronto pasó a cantar sus grandes éxitos en solitario y alguna canción de su etapa en el grupo Héroes del Silencio. Así dejo satisfechos a sus seguidores más antiguos.
El concierto en sí fue bestial, increíble, sorprendente. Me faltan adjetivos para describirlo, sólo puedo decir que aunque no se sea un fanático de Bunbury, verlo es algo que nadie se puede perder. Es puro espectáculo en el escenario. Es verdad que no es de los artistas que más conexión tiene con el público, pero no es algo que afecte, todo el mundo queda satisfecho.
Puede ser que no guste su estilo, su forma de vida, lo particular que es... pero no cabe duda que sus canciones dicen más de lo que dicen muchas canciones actuales, que la mayoría de las veces hablan de temas referidos al amor. Para mí, Bunbury es un poeta de la vida y lo demuestra en sus canciones.

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